La Plaga del Faraón, en Málaga

Así llaman los periodistas malagueños al Rhynchophorus ferrugineus: La Plaga del Faraón. Hay que decir que acojona una pizca, o cómo poco es menos simpático que llamarlo “picudo rojo”. Seguir dando malas noticias sobre la expansión incontrolada del picudo rojo es irritante, pero sobre todo es doloroso cuándo ocurre en la tierra dónde uno nació.

Palmera afectada en el Limonar, por Fernando González, en el periódico el SurEn octubre de 2005 ya había constancia del curculiónido rojo de las palmeras en Marbella, Estepona y San Pedro de Alcántara, y para finales del verano de 2006 ya se habían localizado (oficialmente) focos en Churriana, Estepona, Marbella, Mijas, Benalmádena, Torremolinos, Rincón de la Victoria, Vélez, Torrox, Nerja y Frigiliana. Finalmente, hace unos días, se encontró el primer foco en el término municipal de Málaga, que se ha mantenido libre de la plaga, milagrosamente, durante todos estos meses. Se trataba de dos palmeras canarias con los cogollos dañados por el picudo (ver fotografía a la izquierda, por Fernando González, en el Sur), pero aún sin haber perdido hojas. Durante los días siguientes los técnicos del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento aplicaron plaguicidas con carácter preventivo a unas 500 palmeras de los alrededores.

Lo que tiene delito es que en mayo de 2005 ya había denuncias de la tala indiscriminada de las palmeras en esta calle, a pesar de las recomendaciones de la Junta, lo que posiblemente ha servido para atraer al picudo. Hay que recordar que el adulto del curculiónido realiza vuelos cortos y breves (hasta que abandona la palmera donde se originó, normalmente cuándo está casi destruida), que se intensifican cuándo detecta palmeras enfermas o heridas (por la poda, por ejemplo), dónde las hembras realizan sus puestas, y las larvas comienzan a horadar el tronco con sus temibles mandíbulas.

Unos días después apareció un segundo foco (una sola palmera) en La Mosca.

La única consecuencia positiva de estos primeros focos es que ha dado que pensar a los políticos. Comentaba hace unas semanas en una anotación sobre el picudo, que el Ayuntamiento de Málaga estudiaba plantar casi 700 palmeras (casi todas datileras) en los terrenos ganados durante la última modificación del Puerto, incorporando especies muy apreciadas por esta plaga. Hoy ya sabemos que el Ayuntamiento ha escuchado a los expertos y ha entrado en razón. El “Palmeral de las Sorpresas” no llevará los 500 ejemplares de Phoenix dactylifera planificados, y en su lugar, los botánicos y agrónomos elegirán entre cinco o seis especies alternativas de palmeras. Por desgracia, se mantendrán los ejemplares de Washingtonia, ya que son más resistentes al ataque del curculiónido, pero no invulnerables (véase Huelva y Almería), por lo que ya veremos si el nuevo palmeral no se convierte de verdad en una sorpresa.
Actualización, 17 de marzo: Definitivamente se han reducido a cinco las especies que se van a plantar. Se trataría de Washingtonia híbrida y Washingtonia robusta (ambas susceptibles al ataque del picudo, por cierto), Syagrus romanzoffianum, Roystonea regia y Butia yatay.

¿Alguien podría decirme por qué les gusta tanto a los ayuntamientos de la costa plantar palmeras a diestro y siniestro, sin orden y sin un ápice de cabalidad? ¿Acaso sólo conocen los tres tipos de palmeras, que precisamente se han convertido en hospedantes del picudo en la costa Mediterránea? La respuesta obvia (“porque son extremadamente baratas si las compras en viveros ilegales”) ya me la sé, tiene que haber más (también he leído las de José Antonio del Cañizo).

Vista de MálagaHay que tener en cuenta que el control del picudo rojo en la capital debe ser prioritario para el Ayuntamiento. El Parque de Málaga está considerado el tercer jardín subtropical de toda Europa (después de “La Concepción” de Málaga y “La Orotava” de Tenerife), con más de medio millar de palmeras a lo largo de su recorrido. Precisamente ha tenido que detenerse por precaución un importante proyecto de remodelación del Parque, que incluía entre otras medidas reponer medio centenar de palmeras datileras y canarias, que han ido desapareciendo en los últimos años.

En principio, algunas de estas medidas preventivas (los tratamientos fitosanitarios, la sustitución parcial de las especies en el “Palmeral de las Sorpresas”, la suspensión de la tala indiscriminada de las palmeras del Parque en época navideña, etc.) y el empeño de los técnicos del Ayuntamiento, pueden ayudar a frenar la rápida expansión de la plaga en la ciudad (al contrario de lo que ha sucedido en otras zonas). Pero se precisa de una verdadera implicación de los políticos locales y de las administraciones, para poner freno a una plaga que se expande a una velocidad de vértigo, y para la que, señores míos, no hay actualmente ningún remedio, ni químico ni biológico que la frene.

Por cierto, los teléfonos para avisar de palmeras afectadas por la plaga, o de la presencia del curculiónido son, para el Ayuntamiento el 902 079 078 y para la Junta el 951 038 247.

2 Comments

  1. miguel
    Posted 25 marzo 2007 at 18:55 | Permalink

    A Alejandro con todos mis respetos:
    No busque mas razones que las que las economicas.
    Por eso se plantan palmeras porque dejan mucho dinero a quien
    las compra baratas y las vende caras o carisimas segun se vea.
    Aqui en este pais todo funciona asi desde hace mucho tiempo, y seguira asi
    porque no tenemos un apice de verguenza, ni nosotros ni nuestros dirigentes.

  2. Posted 25 marzo 2007 at 19:31 | Permalink

    Totalmente de acuerdo🙂
    Alex.


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